viernes, 18 de mayo de 2007

Poesía sin sentido nº 3

Poesía sin sentido nº 3

Abre la puerta,
Déjame ver tu rostro,
Que se escapa de mis ojos
En cada arrebato de locura.
Abre la puerta,
Déjame dar pasos
Sobre los secretos que esconden
Todos lo espacios de tu hogar.

Abre las sabanas,
Déjame morir sobre el manto triste
de mis historias
Segadas por tus delicadas caderas.
Abre el espacio,
Entre mi corazón y tus amores
Entre mis silencios y tus rencores.
Abre el espacio,
Entre mi cuerpo y el tuyo
En un breve momento
Estremece mi alma.
Cierra el espacio,
Que en un par de copas muero
Y tú ríes en mi desgracia,
Desgracia se llama esta escena.
Cierra el espacio,
Que bebo junto a tu muerte,
Observando el retrato de tu desgracia.
Retrato sucio en nuestras mentiras.
Cierra las sabanas,
Cubre tu cansado cuerpo.
Esa bella figura de puta
Del tercer cielo.
Cierra la puerta,
Y no dejes que tus ojos
Vean el reflejo de mis mentiras,
O mis silencios sinceros.
Cierra la puerta
Que la muerte golpea tu puerta.
No abras,
Es tu amado en penumbras.
Pon fuertes cerraduras,
Es el lamento olvidado.
Cierra la puerta,
Corre lejos, busca refugio.
Que pronto despertaremos
Y veras nuestros cuerpos manchados
En pecados de ayer,
Duerme y duerme,

No abras la puerta a este sueño.

Despierta es solo una pesadilla.

Sanxo panza 03/04/07


martes, 15 de mayo de 2007

lalala (8)

Poema sin nombre nº 11


Detén tu andar, para por favor,

no corras tras los vientos

que se ríen de cada una de tus hermanas,

escucha mi voz entre silencios

y no a locuras que entre voces

sobre nosotros se cuentan,

deja todas tus prendas

olvidadas en el fondo de oxidados armarios

de tu recamara donde guardas tus lamentos.

¡¡Solo detén tu andar!!

Respira por un segundo

y luego detén tu corazón,

deja abandona tu silueta en la antesala

de todos tus deleites,

no seas por instante la bella mujer de hoy,

olvida tus memorias

deséchalas entre bares y aulas desgastadas.

¡¡Solo detén tu andar!!

Recuerda los silencios

como preciosos instantes

en compañía de la amiga soledad

y un par de viejas gaviotas de invierno,

aprovecha de la nada

su inmensidad y gran riqueza

y se grande, alegre, alegre, alegre

en la pureza de vivir sin Rostros.

Sancho Panza.

15/09/06