2011
Fuiste la ultima locura,
tomaste mi mano
y la guiaste
atreves del umbral
que limita los placeres.
Entre tus lánguidos mordiscos,
en tus lujosos dientes,
se alojaba el veneno
sabor ron añejo
que infecto mi alma.
Es cierto todos nos miraban
y nadie nos veía,
danzamos hasta
morir jadeantes.
tu sonreías libre
y coqueta al viento.
miércoles, 30 de enero de 2013
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